Leishmaniosis



La leishmaniosis canina es una enfermedad producida por protozoos (organismos microscópicos y unicelulares) del género Leishmania.

Se trata de una enfermedad parasitaria grave con múltiples presentaciones clínicas y con una amplia distribución geográfica.

Es una zoonosis lo que implica que puede causar graves enfermedades en personas con el sistema inmune alterado.

 

¿Cómo se transmite?

 

Un insecto, Phlebotomus perniciosus, es el principal vector de la Leishmaniosis que se habita en la cuenca mediterránea.

En España los Phlebotomus son frecuentes entre los meses de Junio y Septiembre y sus horas de más actividad son las del amanecer y el atardecer.

 

¿ Cómo se desarrolla la enfermedad?

 

La Leishmania es introducida por el Phlebotomus en la piel del hospedador. Se multiplica y desde allí migra a los órganos.

La enfermedad que se produce va a ser consecuencia tanto de la infección del parásito como de la inadecuada respuesta inmunitaria del perro.

Los síntomas más frecuentes que aparecen en los animales que desarrollan la enfermedad son los cutáneos. La aparición de linfadenopatía (afección de los ganglios), fiebre, adelgazamiento o apatía son también frecuentes.

Otros síntomas que pueden aparecer son problemas oculares, cojeras, diarreas, síntomas renales, etc.

La Leishmaniosis es una enfermedad sistémica crónica con un periodo variable de incubación, desde semanas hasta años.

La leishmaniosis no siempre aparece sola, frecuentemente se asocia a otras enfermedades. Ehrliquiosis, filariosis, parasitosis diversas, sarna sarcóptica, demodicosis, leucemia, leucemia, linfoma entre otras, pueden coexistir con Leishmania.

 

Diagnóstico

 

Para poder establecer un diagnóstico precoz, las pruebas para detectar Leishmania deben realizarse al menos una vez al año, preferentemente durante el otoño e invierno, antes de la llegada del buen tiempo.

Sin embargo, hay que saber que el diagnóstico de Leishmania no siempre es fácil. La evidencia de la existencia del parásito no significa siempre que haya una infección activa responsable de enfermedad. Los resultados de cada técnica empleada en el diagnóstico deben de ser interpretados adecuadamente por el veterinario.

El pronóstico de la Leishmaniosis canina depende de la importancia de las lesiones en los órganos afectados en el momento del diagnóstico.

Los animales diagnosticados y tratados antes de que existan lesiones irreversibles pueden vivir durante muchos años.


 ¡ Recuerde para controlar la leishmaniosis es fundamental!

 

  1. Un diagnóstico temprano.Vacunación a ser posible.
  2. Controlar las posibles enfermedades asociadas.
  3. Tratamiento con los fármacos apropiados durante el tiempo apropiado.
  4. Revisiones periódicas para evitar recaídas.